Las personas que retratan en el estudio itinerante en que se convierte su autocaravana, la Bitxa, pertenecen a pueblos con menos de 500 habitantes, donde el entramado social es frágil y complejo.
Como fotógrafos, facilitan la creación de un archivo colectivo de retratos que se entrega al pueblo como legado compartido. Retrato Nómada es una celebración de la identidad a través del retrato, que activa vínculos y refuerza el sentimiento de pertenencia. La Bitxa se convierte en un espacio de encuentro neutro, donde cada persona es reconocida como parte valiosa de su comunidad. La suma de los retratos despierta orgullo y sentido de comunidad, siendo el archivo resultante testimonio de la interdependencia y la conexión humana en el medio rural.
Desde 2021, el proyecto ha recorrido 29 pueblos de 10 provincias, sumando más de 3.700 retratos y una participación media del 65 %. Ha reunido más de 50 historias vitales y generado vínculos con más de 40 entidades públicas y privadas. Ese entramado de personas, instituciones y relatos sostiene un archivo visual que crece con cada encuentro, alejando la mirada reduccionista sobre el medio rural para mostrar, en su lugar, una realidad cercana, diversa y profundamente humana.