Exposición de obra textil y lumínica centrada en el miedo como experiencia corporal. A partir del imaginario de Hansel y Gretel, se articula un recorrido expositivo que toma el bosque del cuento como metáfora del tránsito emocional: un lugar donde el cuerpo se fragmenta para poder avanzar, dejando pistas, rastros y capas que hablan de memoria y protección.
La muestra está compuesta por piezas textiles suspendidas, en su mayoría realizadas con materiales translúcidos como sábanas, medias o gasas. Estas capas funcionan como una serie de pieles simbólicas que el espectador atraviesa físicamente, generando una experiencia de inmersión espacial. La iluminación, integrada en el montaje, proyecta sombras, filtraciones y brillos que modifican la percepción del cuerpo dentro del espacio.
Artista multidisciplinar licenciada en Bellas Artes por la Facultad de San Carlos de la UPV (2013). Desde 2018, el cuerpo, la piel y lo sensorial se convierten en ejes centrales de su trabajo, utilizando cortinas translúcidas, libros intervenidos y objetos cotidianos como soportes. Explora la idea de la piel como interfaz entre lo físico y lo psíquico, haciendo del gesto repetitivo y la aleatoriedad ritual una vía de acceso al inconsciente. Su obra pone en tensión el control sobre el proceso y su cesión, trabajando desde lo intuitivo, lo orgánico y lo simbólico. La identidad, el trauma y la transformación emocional atraviesan cada pieza.
Su lenguaje ha evolucionado del cuaderno íntimo a la instalación pública, expandiendo el soporte de lo autobiográfico al espacio colectivo. Ana Spoon entiende el arte como experiencia que trasciende la imagen para habitar lo táctil, lo simbólico y lo emocional.